Capítulo 07: Te vendiste a mí. Me perteneces.
—¿… Eh? —Connie se quedó atónita, sus ojos celestes perdidos en la figura imponente de aquel ser.
—¿Cómo está tu vientre? —preguntó él, dejando que su mirada descendiera hacia esa zona.
Connie sintió una oleada de vergüenza al darse cuenta de lo desarreglada que estaba su bata, con sus muslos completamente expuestos y la tanga blanca a la vista.
Rápidamente, intentó acomodar la falda, pero él detuvo su movimiento con firmeza, sujetándole la muñeca y señalándole con la otra mano.
Sus ojo