Resultaba increíble pensar que todo había pasado frente a sus ojos y nunca se dio cuenta de absolutamente nada
¿Confianza ciega? ¿Ingenuidad? Sabía que no tenía caso seguir pensando en aquello y aún así no podía evitarlo
Alessandra se había mantenido ocupada con algunos encargos de Marisa, no solo de trabajo, se había ofrecido para ayudarla con los preparativos de la fiesta de Gabriela y llevaba días corriendo de lado a lado por toda la ciudad
— ¿Necesitas ayuda con eso? — reconoció esa voz tan