Capítulo 65
Narra Paulina
Sostuve la joya entre los dedos antes de regresarla hacia Alexander. Aceptarla significaría permitirle creer que tenía algún derecho sobre mí.
—Te la devuelvo por cortesía —dije mientras colocaba la pieza sobre su mano y mantenía la voz serena—. Mi esposo es Daniel. No necesito ni quiero recibir regalos de otro hombre.
Alexander miró la joya sin cerrar los dedos. Después levantó los ojos hacia mí y mostró una sonrisa, como si mi rechazo fuera parte de un juego que esta