Jun se alejó del Alfa a pesar del reducido espacio, acercándose al otro extremo y vio cómo el hombre seguía sus movimientos detenidamente.
Solo su repugnante olor hacía que su piel se erizara y el rechazo era desproporcionado, algo que nunca había experimentado. El sueño despertó un miedo que había olvidado y la verdad era que no lo quería cerca de él.
"Abriré las ventanas para que entre más aire," Nikolay explicó, en un suave tono.
Estaba alerta, el cambio de humor en el Alfa era desconcerta