El auto se había alejado hace varios minutos. Brendan miró nuevamente su teléfono, pensando si debía llamarlo exigiéndole que regresara temprano o simplemente dejar que volviera junto a los demás cuando prefiriera. La verdad era que verlo tan triste le había molestado bastante, sus ojos llorosos y mejillas sonrojadas habían causado tumultuosos sentimientos.
No me gusta verte llorar.
Fueron palabras que estuvo a punto de enunciar, pero se contuvo. Recordó el beso que compartieron en el lugar y