Blossom
Eran las tres de la tarde cuando llegué a la casa de mi madre. O al menos, esa era la palabra que usaba para referirse a ella. En realidad, nunca había sido madre para mí. Mi mente me decía que no debía entrar, que lo mejor sería no involucrarme, pero no pude resistir. Había algo en mí que todavía esperaba, de alguna forma, que todo fuera diferente. Que en algún momento, Ciara Wright, la mujer que me dio la vida, se preocuparía por mí como madre. Pero esa esperanza, como siempre, era in