Éste tragó en seco mientras levantaba ambas de sus manos, dejándolas a la vista de ella.
_Escucha Lola, no hace falta que hagas esto. Realmente no intento hacerte daño.
Aseguró él. Sin embargo, Lola no creía palabra alguna. Apenas si confiaba en ella misma, como para fiarse ante un desconocido que no sólo sabía su nombre, sino también el de su hermana menor.
_ ¿Cómo es que sabes mi nombre? - Preguntó ella, aun apuntándole fríamente. - ¿De dónde es que conoces a Miel?
_ Sólo baja el arma y p