-No te preocupes - Le dijo más serio - En realidad, me gustó que me hablaras así. No debe haber temor entre nosotros. Debemos hablarnos las cosas claramente. Yo quiero que te quede claro que no eres una aventura, ni una mujer que conquiste por ahí. No, señor. A partir de mañana, serás mi esposa para toda la vida, en las buenas y en las malas. Nos apoyaremos, nos ayudaremos. Seremos compañeros de vida que se aman - Dijo y le dio un beso suave en los labios -
-Por cierto, Anne Marie llamó hace un