Era una linda tarde. El verano comenzaba a alejarse, por lo que el viento ya no era tan cálido. Rosalin se bajó de su camioneta y se dirigió al viejo edificio donde funcionaba la escuela. Subió los peldaños y buscó el salón donde se realizaban las reuniones para padres y representantes. No sabía de qué se trataba la reunión pero seguramente era alguna actividad para los niños o para recoger fondos para la escuela. De cualquier forma, estaba aquí por Sarah. El señor Duncan no tenía tiempo para e