Londres, Inglaterra
—Una amiga que quiere protegerte —le colgó.
—Señora, ¿cree que es correcto lo que hace? —Interrogó—, no debemos intervenir en el curso de la profecía —añade.
—Estoy cansada de verlo tan ignorante, no es justo lo que está viviendo siendo quien es —detalla con molestia.
—Él fue quien pidió vivir en la ignorancia —le dijo—, el señor quería vivir una nueva vida y lo está haciendo —comunicó.
—Eso no es vivir, se merece algo mejor —se levanta para caminar hasta uno de sus libros f