—¿Qué eres para mi prima? ¿Por qué te preocupas si ella malinterpreta algo?
—Parece que mis sospechas eran correctas, realmente tienes malas intenciones hacia mi prima.
María miraba fijamente a Christian.
—¿Qué estás diciendo? No tengo malas intenciones hacia Carmen, solo la admiro mucho como presidenta.
Christian se sentía culpable y no se atrevía a mirar a los ojos a María.
—¡Sigues negando!
—Tienes habilidades y talento, eres fuerte, pero aun así te conformas con ser solo un secretario en la