—Realmente ridículo, ¡tus pensamientos están muy atrasados!
—Los tres ya somos adultos, ¿por qué no podemos ir?
María levantó su pecho alto y orgullosa.
Antes era joven y estaba restringida por sus padres en casa, sin poder ir a lugares como bares.
Pero ahora es libre y acaba de cumplir los dieciocho años.
Con su personalidad traviesa, definitivamente quiere ir al bar para experimentar y satisfacer su curiosidad.
—Sí, ya somos mayores de edad.
Sofía se sintió tentada y también quería expe