—Fernando, ¡eres tú!
—¿Qué pretendes hacer?
El rostro de Christian se oscureció y una sensación de malestar se alzó en su interior.
—¡Christian, eres un verdadero tonto enamorado!
—Desde el principio, no quería que te comprometieras con Lucía, pero resulta que Carmen me hizo un gran favor antes de que tuviera la oportunidad de intervenir y arruinarlo todo.
Fernando no pudo evitar reírse con alegría.
Aunque ya había formado una alianza con las fuerzas de la familia Ortiz para enfrentarse a Christ