—¡Maximiliano, eres tú! No has escapado, ¡sino que te escondes cerca de nosotros!
Al ver a Maximiliano aparecer, todos quedaron asombrados, sin poder creer lo que veían.
Originalmente, pensaron que Maximiliano, después de capturar al joven señor de la familia Paredes, se había aprovechado para escapar. Pero ahora, la sorpresa fue que Maximiliano no se había ido en absoluto. En cambio, se ocultaba en las sombras, vigilando constantemente sus movimientos.
Esto tomó por sorpresa a todos, dejándolos