—Eulalia, ¡la persona que busca la muerte eres tú!
—¡Vete al infierno!
Frente al poderoso ataque de Eulalia, Christian estaba preparado. Inmediatamente sacó una habilidad de ataque y sin dudarlo, la dirigió hacia Eulalia.
—¿Me pides que me muera?
—Muchacho, vaya arrogancia la tuya.
Eulalia se rio con desdén, con una expresión llena de menosprecio y desprecio.
Él conocía la fuerza real de Christian, ¡y sabía que estaba muy por debajo de él!
Incluso si moviera un dedo al azar, podría aplastar a Ch