—¿También hubo algo así? ¡Qué bueno!
—Urbano se lo merece.
Germán estaba encantado. La familia Figueroa era su enemigo mortal, y sus relaciones eran pésimas. Ahora, al enterarse de que Christian se enfrentó a Urbano y lo humilló públicamente, haciendo que Urbano y la familia Figueroa perdieran la cara, Germán no podía estar más feliz. Esta situación le alegró el día.
—Muy bien, ¡excelente!
—Christian, has hecho un trabajo increíble.
El señor Rivera también no pudo evitar reírse de alegría. Desde