—¿Y si digo que no? —Christian levantó una ceja. No esperaba que, además de Xavier, la familia Pacheco también se interesara por el Espejo del corazón del emperador, lo que lo tomó por sorpresa.
—Nunca antes nadie se ha atrevido a negarse a mí —dijo Aitor con frialdad, y su sonrisa desapareció de inmediato.
—Aitor, ¿estás decidido a enfrentarte a la familia Ramos junto con Xavier? —Gonzalo lo reprendió con voz fría.
—Gonzalo, esa pregunta debería ser para ti —respondió Xavier con una sonrisa frí