Mientras que Sophia salió completamente destrozada rompiendo en llanto, Alessandro se quedó allí estático viendo como la felicidad se marchaba de su lado, a pesar de que Sophia era su mundo, no quería causarle más daño del que él le había provocado.
Charlotte regresó por la parte de atrás de Alessandro mostrando una malvada sonrisa, colocó la mano sobre su hombro y luego besó su cuello.
«Ahora serás solo mío, no pienso renunciar a ti y menos después de todo lo que he tenido que hacer, tu estúp