Una vez que Sophia salió del baño, Alessandro giró su cuerpo y ajustó la puerta con doble llave; mientras que Alessandro se encontraba de espalda, Noah pensaba rápidamente en una manera de escapar.
—Al parecer no te quedó claro que Sophia está conmigo —comentó Alessandro mientras llevaba las manos dentro de los bolsillos.
—¿Pretendes golpearme?, ¿acaso vas a intentar acabar con mi vida? —preguntó Noah y él negó con su cabeza.
—Una basura como tú no merece una muerte digna, así que te aseguro q