En ese momento, ella necesitaba con bastante urgencia el trabajo en el grupo Fernández para establecer con rapidez su reputación y demostrar su excelente capacidad a los accionistas del grupo González.
Después de considerar sus opciones, Lucía finalmente lo aceptó.
—Diez años está bien, pero tengo una condición.
Jorge levantó una ceja a manera de interés, y le indicó que continuara.
—Quiero que el grupo Fernández anuncie públicamente que me han contratado como su diseñadora.
—¿De verdad eso es