—¡Solo la estás usando!—la voz de Nain resonaba por los pasillos desde alguna de las habitaciones de esta planta
—No sabes de lo que hablas—bufó mi prometido mientras yo me acercaba a la puerta desde donde provenían las voces
—¡Si! ¡si sé de lo que habló!
—En serio, ilumíname
Me acerque lo suficiente para observarlos por la rendija de la puerta, estaban en el estudio de Nikolas. Este miraba con rabia a su hermano detrás del buro con los puños cerrados apoyando todo el peso de su cuerpo en ellos