Mundo ficciónIniciar sesiónRaven sentía como sus manos sudaban con cada paso que daba bajando los escalones en aquel lugar lleno de luces rojas. La respiración era dolorosa dentro de su pecho y las náuseas apenas era contenibles debido a la mano que manoseaba sin reparo sus nalgas intentando estrujarlas como si fueran pelotas de goma. Aquel lobo no se contenía antes de llegar al destino. Casi quería follársela ahí mismo.
Maldito, le quebraría cada uno de sus huesos de su cuerpo, sobre todos los de sus manos







