Mundo de ficçãoIniciar sessãoDos lobos bajaban las escaleras en dirección a la única celda que se encontraba en lo más profundo de las prisiones subterráneas de la mansión. El aire era rancio y olía a sangre. Los dos soldados se miraron y asintieron con la cabeza. Tenían una encomienda y su misión era no fallar. Su comandante había sido muy explícita cuando les ordenó sacar al alfa mientras ella y los demás se encargaban de mantener el co







