Mundo de ficçãoIniciar sessãoLawson mantuvo los ojos cerrados. Enfocándose en el olor de la mano de su mate sobre su rostro. Y solo podía decir una cosa. Ella olía endemoniadamente bien. Desde la primera vez que la había visto y olido había sabido que sería su olor preferido aun si no quería reconocerlo. Pero ahora que sus sentimientos eran como un maldito volcán con vida propia la idea solo retumbó en su cabeza.
No pudo evitar alzar su mano y entrelazar desde atrás sus dedos con los de ella y en vez de seguir olie







