—Dasha has algo—. Vociferó Johan.
Solo la mire. —Michel basta no vale la pena, sabes bien qué sería incapaz de si quiera corresponder algo con este hombre—. Su mirada conecto con la mía.
Soltó al poco hombre de Rafael y se acercó a mí. —Lo se amor—.
—Vamos a casa—. Le dije con un tono suave.
Estaba tan decepcionada del acto de mi supuesto amigo.
—¿Por qué seguiste manteniendo una amistad con él? —. Su lado posesivo había salido.
—Porque fueron los únicos que se acercaron a mi sin intenci