Mundo ficciónIniciar sesiónPhilip
Abrazando fuertemente a Sarah, intenté ignorar el dolor abrasador de las heridas de arma blanca que tenía por todo el cuerpo. Su calidez me revitalizaba, casi como si su sola presencia tuviera el poder de curarme. Le toqué suavemente el vientre, extendiendo los dedos como si pudiera sentir la nueva vida que crecía en su interior.
Una punzada de culpa por Josh me cruzó la mente, pero esa es la dura realidad







