Mundo ficciónIniciar sesiónEmily
Mi corazón latía con fuerza mientras el señor Bronn Martin y yo estábamos en el ascensor. Sus dedos llevaban un rato trazando líneas en mi cintura, y su tacto se sentía cálido y ardiente contra mi piel descubierta.
Recordé sus susurros al oído: «¿Te gustaría venir a mi habitación?». Asentí, sosteniendo su mirada mientras nos dirig&i







