—¿¡El hizo que!?---grita Isabella a través de la línea
—No me hagas repetirlo, por favor—suplica Madison mientras veía el techo de su habitación
—Tu jefe te ha besado, Madison Blake
—Lo sé, ¿es tan malo?
—¿Te ha gustado? ¿Como besa? ¿Sabe lo que hace?
—¡Isabella!---chilla Madison mientras se sentaba en su cama de golpe
—No me juzgues, Madison. Tu jefe, el mismo que dices odiar con tu alma, te ha besado.
—Es muy malo—confirma ella resignada
—¿Malo? Mujer, finalmente decides darte una oportun