Mundo de ficçãoIniciar sessão«CAPÍTULO 42»
Me duele, mi pecho me duele tanto que la fatiga ha empezado a nublar mi mente, la mano fría y suave de Taewoo intenta aferrarse a mi muñeca, sin embargo, doy un paso hacia atrás evitando por todos los medios que el coreano me siga tocando. Mi cabeza se siente tan pesada sobre mi cuello, que me es casi imposible ver con claridad lo que sucede a mi alrededor.
El chico delante de mí dice algunas palabras que por mi estado







