Mundo ficciónIniciar sesión«CAPÍTULO 23»
Mi cuerpo me está enviando esas señales de peligro que solo yo puedo escuchar, la enorme mano suave y fría de mi jefe, se desliza descaradamente por mis muslos internos, y lo peor de todo es que no lo estoy deteniendo. Un hilo cristalino y salado de sudor, recorrer mis mejillas hasta llegar a mi pecho, una extraña sensación se apodera de mi estómago en el justo instante en que el británico hombre separa m







