Capítulo 98.
Siempre había pensado en ese momento, es como ese deseo que tenemos todas las mujeres, aun si no queremos casarnos o no lo tenemos planeado, ver a la persona que amamos de rodillas frente a nosotros, con un anillo en las manos y pidiéndonos matrimonio.
Y aunque este es un deseo escondido que yo he tenido casi toda mi vida, desde que vi las novelas románticas con mi madre y soñaba con un príncipe azul tan guapo como Jonah, deseando que algún día un hombre tan hermoso como él me ame lo suficient