Habían llegado desde hace más de una hora a la famosa cabaña que Nick le había prometido a Lisa. Ella llevaba más de una hora acostada en la cama matrimonial, observando únicamente la sorprendente cascada que había frente al ventanal. La espalda le dolía demasiado y no sabía si era por culpa de la herida, por culpa de los golpes o simplemente el embarazo comenzaba a causar efectos en su cuerpo. Estaba decidida a disfrutar de todo el viaje pero el dolor simplemente parecía querer impedírselo por