POV Gianna
Llegamos a la Ciudad del Mar al caer la tarde.
El hotel se alzaba frente a nosotras como una torre de vidrio y lujo, reflejando el cielo anaranjado del atardecer. Todo ahí olía a dinero… y a promesas que no eran reales.
Eva, mi mejor amiga, acababa de volver del extranjero. Apenas bajamos del coche, se quedó quieta frente a la entrada, mirando el edificio como si no pudiera creerlo.
—Gianna… yo no puedo pagar esto —dijo, nerviosa.
Sonreí, acomodando mi bolso.
—No te angusties. Esta ve