Capítulo 38.
Dominico se muestra bastante sorprendido ante mis palabras, pero lo único que hace es ladear una media sonrisa por el espejo retrovisor.
—No entiendo cómo puedes ser tan cretina. Vas a camino a una muy fea muerte y lo único que haces es expulsar mierda por esa boca que tienes. Estás acabada, Victoria y esta vez tus ojitos no te sacaran de esta.
—Es justo lo que tú crees que pasará, pero te juro que en el momento en que él me vea, justo en ese instante, esta pesadilla habrá terminado. Lo hecho,