UN RELATO NO MUY FIEL A LOS HECHOS
—Mi hijo no toma medicación para dormir. Yo estaba de viaje por trabajo cuando me informaron del accidente que le ocurrió. —me levanté—. Alguien va a terminar en la cárcel, doctor. Y hoy mismo. Pero antes, quiero ver a mi hijo. Inmediatamente. Y si intenta impedírmelo, mandaré prender fuego a este maldito hospital. —dije entre dientes, elevando el tono de voz.
—Lo llevaré hasta Davi. —finalmente se levantó de una vez de la silla.
Cuando cruzamos la puerta, me