ME QUEDO CON LOS RECUERDOS
Lo cierto es que no conseguí convencer a mi padre, algo que no me sorprendió. Quizá debería haberle dicho que era por su seguridad, pero eso significaba tener que confesar la maldita cosa que hice al pedir dinero a un prestamista, haber pagado la deuda y que aun así me amenazara.
Enzo tenía razón. Papá Noel descubriría que estaba casada con él y nunca dejaría de intentar extorsionarme, porque sabría que la fuente era inagotable.
— Por favor, Fê, respeta mi decisión —p