LAS MUJERES DE LOS HERMANOS ASHETON
POV Aayush
—¿Podría levantarse un momento para que pueda organizar la mesa, señor Aayush? —pidió Pietra.
Me levanté y esperé a que Pietra organizara los papeles, alineara mi portátil milimétricamente con la mesa y rociara en el aire una esencia suave que daba ligereza al ambiente.
—¿Le importa si reviso esta cortina? Creo que ya es hora de retirarla para lavarla.
—No me importa. —volví a sentarme.
Mi teléfono sonó. Era Enzo.
—Hola, señor.
—¿Manzanita ya llegó