Capítulo 150. ¡No me provoque, señora Morillo!
Christopher:
El médico solicitado por Elián llegó al lugar en cuestión de minutos. Tras asomarse al interior de la camioneta y evaluar rápidamente la situación, me pidió de forma tajante que no permitiera que Amber caminara bajo ninguna circunstancia, buscando evitar cualquier complicación con el feto.
Ante la advertencia, la levanté con cuidado entre mis brazos y la trasladé hasta la camilla de la ambulancia para irme con ella. Antes de subir, le arrojé las llaves de mi Ferrari a mi asistente