Corazonada.
Muchas veces pensamos que todo lo tenemos fríamente calculado y que nada se nos escapa de las manos o que todo pasará como lo creemos, es entonces cuando el destino te enseña cuanto te equivocaste y lo idiota que fuiste al creer que tienes tiempo a tan siquiera intentarlo. Normalmente siempre creí que nada se escapaba de mis manos, que todo pasaría como lo tenía planeado y no de otra forma. Es aquí donde entra el destino y me demuestra que me equivoque terriblemente, ese monstruo esta enfrente