Al día siguiente, en plena mañana dentro de la casa de Olivia, su propia hermana, en estos momentos estaba recuperando la movilidad de su cuerpo gracias a la ayuda de Paola porque le cambiaba las medicinas cada vez que podía para que quizás nadie se diera cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Sin embargo, aún le costaba demasiado camino para que estuviera recuperada completamente porque sus músculos tanto de los brazos como las piernas se estaba acostumbrando a todo esto, aunque Ruth tenía en su