A las semanas siguientes, Saúl estaba caminando con Nina a la Universidad para que no estuviera sola aparte de pasar un poco más de tiempo a su lado.
La llegada de esta muchacha a la casa, había alegrado a Regina porque había ahora la consideraba una hija para ella.
—Te dije que le ibas a caer bien a mi mamá porque ella tampoco es un monstruo—le dijo Saúl bromeando con ella de manera divertida.
—¡Sigues siendo un tonto, en serio!—respondió Nina, mientras que nadie podía ignorar la sonrisa qu