Sentía que estaba viendo rojo, mi cabeza todavía no podía procesar todo lo que no te digo decía o en su defecto insinuaba comencé a caminar y salir de aquella biblioteca escuchando los gritos de Mateo detrás de mí podía también escuchar sus pasos pero yo comencé a correr intentando ir a casa de mis padres.
Tenía que escuchar aquello de su boca tenía que escucharla a ella decir que no me había dado a luz
Tenía que escuchar la verdadera historia porque realmente me rehusaba a creer que lo que M