"¿Qué prefieres? ¿Un niño o una niña?". Pregunto con la voz entrecortada por la necesidad que tengo de él.
Se acurruca detrás de mí y sus dedos empiezan a hacer su magia, rasgueando mi cuerpo como si fuera su guitarra mientras murmura en mi oído, provocándome escalofríos por todo el cuerpo.
"¿Uno de cada uno? Tal vez más de uno de cada uno. Sabiendo lo mucho que te deseo cada minuto del día, podríamos acabar con una manada entera de bebés si quieres".
"Pues entonces, Guardián mío, será mej