Capítulo 73.
Simone.
Aunque mantuve la esperanza, no creí posible la llegada de este momento. Abrazo a mi abuela con las emociones rebozando mi pecho. Su aroma me alivia, aplaca el dolor, el nerviosismo, el miedo a que esto pueda ser otro sueño. Es como cuando era niña, cada vez que había tormenta ella reconfortaba mis temores, o cuando extrañaba a mi madre; ella cantaba su canción; calmaba mis ansias hacía que se detuviera el tiempo en ese lugar mejor; creado por ella para mí. No teníamos mucho, pero éramo