Punto de vista de Elena
—¿Mejor? —preguntó con voz ronca y susurrante.
Tragué saliva con dificultad, asintiendo lentamente—. Sí. Estoy... estoy respirando.
Pero no me soltó. Mantuvo sus manos sobre mis hombros, inmovilizándome.
—Escúchame, Elena —dijo Mason, con un tono que pasó de reconfortante a s