Mientras tanto, en la Torre Carter, en la oficina del último piso, el hombre acababa de revisar una pila de documentos y quería descansar un poco la vista.
Fue entonces cuando sonó su teléfono. Era de Jacob.
Puso el teléfono cerca de sus oídos y escuchó la voz ansiosa de Jacob.
—Señor, la Señora Avery lo está buscando.
Había un disgusto evidente en su expresión cuando escuchó el nombre.
—No la puedo ver.
—La Señora Avery dijo que quería hablar contigo sobre el segundo amo Carter. El