Estaba sentado de una manera muy principesca con las manos apoyadas sobre la mesa. Un frío destello de hielo brillaba en sus ojos, pero no la estaba mirando.
¿Quizás escuchó mal?
Sylvia frunció los labios y se preguntó si debería preguntarle si estaba hablando con ella en este momento.
Perdió su oportunidad cuando varios maestros se le acercaron y le preguntaron con entusiasmo: “Señorita Sylvia, ¿le importaría compartir algunas de sus ideas sobre la pintura con nosotros?”.
Sylvia des