Julie mira a John con recelo desde una distancia segura. En un instante, el resto de las vacaciones se acaba y no ha pasado nada desde su revelación. Suspiró aliviado y se retiró al sofá con una leve sonrisa en los labios.
Se puso una manta y planeó tomar una siesta un rato. Cuando se acostó en el sofá y dio una patada hacia el otro borde del sofá, sus pies rozaron algo. Fue Caprice. Caprice yacía en el otro borde del sofá, durmiendo profunda y cómodamente.
Julie frunció el ceño ante la mera