Capítulo 1014
No había muchos turistas en la finca, pero eso no significaba que no hubiera ninguno.

Algunas personas cercanas vieron a Sylvia siendo sacada del vehículo.

Sylvia se cubrió la cara.

—Odell, ¿qué diablos estás haciendo? ¡Déjame caer!

—Dime a dónde quieres ir —Ella bajó la cabeza, le rozó la oreja con sus finos labios y susurró con dureza: —Te llevaré allí.

Sylvia no contestó. Sintió que una ola se deslizaba bajo su piel mientras sus mejillas se sonrojaban.

Sylvia le dirigió una mirad
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