En la sala de estar se respiraba un aire de comodidad.
Sylvia no podía quedarse quieta mucho tiempo porque necesitaba encontrar un Sherry.
Agarrando la bolsa de papel con comida de Odell, Sylvia se levantó.
Todos sus ojos se volvieron hacia ella.
Sylvia miró a Odell ya John.
—Continúa tu conversación. Iré a ver a Sherry.
A pesar de las emociones detrás de los ojos de ella, John dejó escapar una sonrisa.
—Sea mi invitada, Sra. Carter.
Odell le devolvió una sonrisa.
—Continue.